Autonomía eléctrica con técnica local y participación ciudadana

Esteban Calderón Neira

José Jara Alvear

Tratural Cía. Ltda.   

Durante el 2023, la ciudad de Cuenca mantuvo una demanda aproximada de 2.720 MWh de energía al día, según la Estadística del Sector Eléctrico publicada por ARCONEL (ARCONEL, 2023), el cual representa alrededor del 4% del consumo nacional.  No existen cifras oficiales de la energía eléctrica no suministrada durante los cortes de electricidad ocurridos de septiembre a diciembre de 2024, sin embargo, se calcula que fue de aproximadamente 385 MWh diarios en la ciudad de Cuenca, tomando en cuenta el consumo eléctrico del 2024 y el crecimiento de usuarios para el mismo año (Primicias, 2024). Cabe preguntarse, ¿es posible que una ciudad como Cuenca produzca su propia energía y evite futuras interrupciones? La respuesta está en la energía solar distribuida y en la capacidad de articular conocimiento, innovación y acción ciudadana. Este artículo explora cómo, mediante un modelo de transferencia tecnológica y participación comunitaria, Cuenca podría alcanzar la autonomía energética con una inversión relativamente accesible. 

Un cálculo preliminar revela que, si se instalaran 110 MW de capacidad solar fotovoltaica, distribuidos en 90 hectáreas, se podría generar electricidad equivalente a la energía no suministrada durante los cortes del 2024. Esta energía eléctrica producida durante el día evita la operación de centrales hidroeléctricas, por lo tanto, existe la posibilidad de almacenar el agua de los embalses, la cual puede ser utilizada en horas pico de la noche, y así reducir o incluso eliminar las horas de cortes de electricidad en la ciudad de Cuenca. 

Esta solución se podría materializar partiendo de una idea sencilla pero poderosa: fomentar la acción ciudadana y aprovechar los tejados de sus viviendas para producir energía limpia. Si, por ejemplo, 11.000 hogares (solamente el 2,4% de los clientes de la distribuidora CentroSur) instalaran sistemas solares de 10 kW, se alcanzaría los 110MW de potencia de energía solar fotovoltaica necesaria para producir los 385 MWh por día de demanda eléctrica que se calculó previamente como la energía no suministrada en el 2024 para la ciudad de Cuenca.  

La inversión total estimada sería de aproximadamente 100 millones de dólares, una cifra importante, pero alcanzable con programas de financiamiento verde, incentivos fiscales y alianzas público-privadas. Lo más notable es que esta infraestructura descentralizada no requiere grandes obras ni extensas redes de transmisión, ya que cada hogar se convierte en un pequeño generador eléctrico. La posibilidad de transformar una parte del parque habitacional en una red energética inteligente y resiliente se presenta como una estrategia innovadora con alto impacto local. De esta manera, se promueve un nuevo modelo energético, en el que los consumidores se convierten en generadores de electricidad, también conocidos como “pro-sumidores” de energía con lo cual se fomenta aún más la soberanía y democratización de la energía eléctrica. 

Más allá de los beneficios para la ciudad, la energía adquirida por CentroSur durante el año 2024 fue de 1.260 GWh para su zona de cobertura, a un costo aproximado de $60’000.000. De este valor, cerca del 6% son pérdidas técnicas del sistema (ARCONEL, 2024), debido principalmente a pérdidas de distribución, es decir, más de 3 millones de dólares, que se podrían reducir significativamente mediante la instalación de generación fotovoltaica distribuida (Jamil M., et.al, 2016) en los alimentadores de distribución de CentroSur. Con esto en mente, se debería considerar también nuevas opciones y alianzas, como esquemas de financiamiento internacional, modelos de cooperativas energéticas para distribución de excedentes energéticos y réplicas de casos de éxito en otras ciudades intermedias de América Latina y Europa, para demostrar que la solución es técnicamente viable y socialmente alcanzable, generando confianza de posibles inversionistas, gobiernos locales y organizaciones ciudadanas. 

Por otro lado, los apagones eléctricos no solo afectan la rutina doméstica, sino que generan una serie de complicaciones a nivel económico, social y ambiental. Durante los cortes de 2024, se reportaron múltiples interrupciones en actividades comerciales, dificultades en centros de salud, pérdidas en pequeñas industrias y problemas en servicios básicos como agua potable y telecomunicaciones (Primicias, 2024). Frente a la falta de suministro, muchas familias y negocios recurrieron al uso de generadores a combustible, una solución inmediata, pero con consecuencias negativas: ruido constante, emisiones contaminantes y altos costos operativos, afectando seriamente el medio ambiente (Zalakeviciute, et.al, 2024). Estos dispositivos, además de poco eficientes, aumentan la dependencia de fuentes fósiles en un momento donde se busca justamente la transición energética. Por esto, apostar por una solución estructural y sostenible, como la generación fotovoltaica distribuida, no solo resuelve el problema de fondo, sino que mejora la calidad de vida urbana y la salud ambiental, ya que no produce ruido ni emisiones contaminantes durante su operación.  

El desarrollo del modelo para alcanzar esta soberanía energética se debería basar en un proceso sistemático de gestión del conocimiento y transferencia tecnológica (Karakosta C., et.al., 2010), liderado por instituciones locales en colaboración con universidades y empresas. La transferencia se daría no solo en términos técnicos, sino también organizativos: desarrollando programas de capacitación para técnicos locales, instaladores y microempresarios; y, a la vez, generando servicios relacionados, como certificación de productos para garantizar la calidad y eficiencia de equipos fotovoltaicos y mecanismos de mantenimiento comunitario, con lo que se apoyaría la creación de una cadena de valor alrededor de la energía renovable, que tendría un impacto importante en la economía nacional, como se ha demostrado en otros países como España, donde el sector fotovoltaico aportó el 1.23% del PIB nacional en 2023, generando 18 mil millones de euros, además de las nuevas fuentes de empleo y la investigación en i+D (La Vanguardia, 2023).  

En TRATURAL CÍA. LTDA., empresa cuencana con más de 12 años de experiencia en el sector de energías renovables, creemos que esto es posible. Nuestro compromiso con la innovación, vínculos con la academia y nuestra labor en la ciudad, donde hemos instalado sistemas fotovoltaicos de alta calidad por más de 100kW de potencia, con resultados exitosos y clientes satisfechos, nos lleva a creer que la ciudadanía está lista para este desafío. Por ello, en conjunto con J3M Global S.A., lanzamos la campaña “Oleada Solar Cuenca”, cuyo objetivo es que 100 hogares instalen 100 sistemas fotovoltaicos en sus techos en 100 días (Oleada Solar, 2025).  

Si bien esta cifra está aún alejada de la meta necesaria para lograr la soberanía energética de la ciudad, es un primer paso importante hacia la creación de este ecosistema de innovación en Cuenca, convirtiendo una necesidad energética en una oportunidad económica y social, generando empleo calificado y dinamizando sectores complementarios como la fabricación de equipamiento eléctrico o la prestación de servicios de eficiencia energética. De esta manera, la ciudad no solo consume tecnología, sino que también comienza a generar valor agregado en el ámbito de las energías renovables, posicionando a Cuenca como un referente en innovación energética, pudiendo escalarse a otras regiones del país. 

La autonomía energética de Cuenca no es una utopía, sino una posibilidad tangible si se combina tecnología con participación ciudadana y visión estratégica. Con una inversión moderada (y distribuida) y la instalación de paneles solares en solo una fracción de los hogares, la ciudad podría producir toda la electricidad que requiere, incluso en situaciones de emergencia. Además del impacto directo en la seguridad energética local, este tipo de iniciativa tendría beneficios colaterales: reducción de emisiones de CO₂, dinamización del empleo verde, innovación tecnológica local y fortalecimiento de la resiliencia urbana frente a crisis energéticas. Pero más allá de lo técnico, este modelo pone en el centro a la ciudadanía: hogares que no solo consumen, sino que producen energía; comunidades que colaboran, aprenden y lideran su propio futuro energético. Promover este tipo de modelos es urgente, la energía renovable distribuida es más que una solución ambiental: es una estrategia de desarrollo, resiliencia y equidad. Cuenca ya tiene el sol, ahora necesita la voluntad colectiva para convertirlo en soberanía.


Referencias

ARCONEL, 2023. Agencia de Regulación y Control de Energía y Recursos Naturales No Renovables, Estadísticas del Sector Eléctrico Ecuatoriano 2023, ESEE, Versión 1.0. 

ARCONEL, 2024. Agencia de Regulación y Control de Energía y Recursos Naturales No Renovables, Estadísticas Anual y Multianual del Sector Eléctrico Ecuatoriano 2024. 

Jamil M., et al, 2016. Majid J., Ahmed Sharique A., Optimal sizing and location of SPV (solar photovoltaic) based MLDG (multiple location distributed generator) in distribution system for loss reduction, voltage profile improvement with economical benefits, Energy, Volume 103, 2016, Pages 231-239, ISSN 0360-5442, https://doi.org/10.1016/j.energy.2016.02.095

Oleada Solar, 2025. Oleada Solar Cuenca. https://www.j3mglobal.com/oleada-solar-cuenca 

Karakosta C., et.al., 2010. Charikleia Karakosta, Haris Doukas, John Psarras, Technology transfer through climate change: Setting a sustainable energy pattern, Renewable and Sustainable Energy Reviews, Volume 14, Issue 6, 2010, Pages 1546-1557, ISSN 1364-0321, https://doi.org/10.1016/j.rser.2010.02.001

La Vanguardia, 2023. La fotovoltaica aportó el 1,23% del PIB en 2023 y elevó un 5,7% la energía instalada, https://www.lavanguardia.com/economia/20240918/9950431/fotovoltaica-aporto-1-23-pib-2023-elevo-5-7-energia-instalada-agenciaslv20240918.html

Primicias, 2024. Cortes de luz generaron pérdidas económicas de hasta el 1,5% del PIB en Ecuador, según Finanzas, 2024, https://www.primicias.ec/economia/ministerio-finanzas-impacto-cortes-luz-crisis-electrica-ecuador-perdidas-85914/ 

Zalakeviciute, R., Diaz, V., & Rybarczyk, Y. (2024). Impact of City-Wide Diesel Generator Use on Air Quality in Quito, Ecuador, during a Nationwide Electricity Crisis. Atmosphere, 15(10), 1192. https://doi.org/10.3390/atmos15101192

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