Aristas de la genómica en rosas
Nathaly Maldonado
Universidad San Francisco de Quito
La rosa es la especie ornamental más valiosa del planeta, con mayor demanda global y un mercado activo a lo largo del año. En este escenario, Ecuador se posiciona como un actor referente de la industria florícola mundial, al ocupar el segundo lugar en exportación de rosas y mantener ingresos trimestrales estables cercanos a los USD 287 millones [1].
La rosa ecuatoriana es valorada por cualidades como el tamaño del botón, la longitud del tallo, la intensidad del color y la vida en florero, rasgos con alta demanda en los mercados internacionales [2]. Estos rasgos son resultado del ambiente, como la altitud, el tipo de suelo, la radiación solar y la temperatura, pero también de la genética, que influye en la expresión de las características observadas. En este sentido, la genómica, que estudia el genoma completo de los organismos, permite comprender la base genética de los rasgos que valora el mercado.
A partir de esta comprensión genética, es posible pasar del diagnóstico a la intervención tecnológica mediante herramientas específicas. Una de estas herramientas es el mapeo QTL (Quantitative Trait Locus), que sirve para identificar regiones del genoma que determinan los rasgos comerciales importantes. La detección de estas regiones permite identificar qué plantas poseen, a nivel genético, ciertas características deseables para ser usadas en programas de cruzamiento. Adicionalmente, estas regiones pueden emplearse para desarrollar marcadores moleculares, fragmentos de ADN que permiten seleccionar plántulas en etapas tempranas según su potencial genético (por ejemplo, si producirán tallos cortos o largos). Esto evitaría invertir años en genotipos que no cumplirán los estándares comerciales.
La genómica además permite detectar linajes valiosos, es decir, materiales genéticos que concentran características superiores o combinaciones deseables de rasgos. Esto es importante porque algunos caracteres pueden presentar herencia inestable o perderse con los cruzamientos si no se controla su transmisión genética. La caracterización de estos linajes mejoraría la competitividad internacional al identificar variedades de rosas más estables.
Finalmente, la predicción genómica es quizá la aplicación con mayor potencial en el contexto ecuatoriano. Esta utiliza modelos estadísticos para anticipar el desempeño varietal a partir de información genética, sin necesidad de evaluar miles de plantas en campo. Esto se traduce en un ahorro de tiempo y costos para los programas de mejoramiento, especialmente en el mercado de las rosas, donde se exigen respuestas rápidas, ciclos de innovación cortos y variedades novedosas. Su implementación en Ecuador fortalecería la capacidad de reacción del país frente a los cambios del mercado.
A pesar de su potencial, la adopción de la genómica sigue siendo limitada. Una de las principales razones es la falta de inversión sostenida en investigación y desarrollo, a lo que se suman brechas de formación técnica y escasez de personal especializado. Aunque estas capacidades existen en el ámbito académico, persiste la dificultad de articulación entre la industria y la academia. Esta separación se intensifica en la industria de la rosa, donde la información genética se maneja como un activo estratégico, limitando la apertura de datos y el intercambio con el sector científico.
Otra razón percibida como limitante para la aplicación de la genómica es su costo. Este argumento es cuestionable. Con los avances recientes, es posible secuenciar el genoma completo de una rosa por alrededor de USD 8 o incluso menos, un valor accesible si se compara con los costos de desarrollo de una nueva variedad comercial, además de las ventajas mencionadas.
Sin embargo, más allá de estas restricciones, la industria de las rosas parte de una posición ventajosa para incorporar genómica. La fortaleza es la riqueza acumulada de datos fenotípicos, pedigrís y campos experimentales, donde gran parte del trabajo ya está adelantado. Lo que falta es integrar esta información con datos genómicos. Esa riqueza de datos es una ventaja que muchos otros cultivos no poseen, ya que pocos sectores agrícolas cuentan con décadas de observaciones sistemáticas y registros genealógicos como ocurre en la floricultura.
En conclusión, la genómica puede aportar soluciones a las presiones climáticas, sanitarias y comerciales que enfrenta la floricultura. No es una opción futurista, sino una herramienta para construir una floricultura más eficiente y competitiva. Su adopción puede acelerarse mediante consorcios entre academia e industria y el fortalecimiento de las capacidades técnicas locales. Si la industria no adopta estas tecnologías ahora, corre el riesgo de quedar rezagada frente a países que ya integran la genómica como parte de su estándar productivo. Este es el momento de impulsar una evolución en el sector y de abrir una nueva etapa de floricultura basada en datos, ciencia y precisión genética.
Bibliografía:
- [1] ExpoFlores. (2024). Reporte estadístico mensual mayo 2024 del sector florícola ecuatoriano. Banco Central del Ecuador. https://core.expoflores.com/resources/expofloresmayo2024.pdf
- [2] Zacarias Guale, J. C. (2018). Evaluación de la productividad y calidad del cultivo de rosas (Rosa spp.) variedad Freedom bajo aplicaciones de biol, cantón Cotacachi [Tesis de pregrado, Universidad Técnica del Norte]. https://repositorio.utn.edu.ec/handle/123456789/8675


